Lxs escritorxs negrxs en la lucha por el empoderamiento de la población africana y afrodescendiente en España

 Jeffrey Abé Pans, colaborador de la Revista Negrxs, con lxs escritorxs Inongo vi Makomè y Remei Sipi

Jeffrey Abé Pans, colaborador de la Revista Negrxs, con lxs escritorxs Inongo vi Makomè y Remei Sipi

Coincidiendo con la celebración de la Semana de la literatura africana, un evento literario que ha reunido en Barcelona a algunos de los autores africanos más destacados del panorama español, me he propuesto escribir un artículo sobre el papel de lxs escritorxs negrxs en la lucha por el empoderamiento de la población africana y afrodescendiente en España.

Lxs autorxs que han implantado la literatura africana en español (Donato Ndongo, Justo Bolekia, Remei Sipi etc), no sólo han tenido una prolífica trayectoria literaria desde hace décadas, si no que, además, han participado sistemáticamente (y lo siguen haciendo) en espacios de empoderamiento de la población africana y afrodescendiente en España, convirtiéndose en la vanguardia del activismo negro en España y en auténticos referentes para las masas de nuestro pueblo.

En su ensayo España y los negros africanos (1990), el escritor camerunés Inongo-vi-Makomè señala  “cuando llegué a España, al principio de los años setenta, apenas había una importante población de negros africanos. Los pocos que se encontraban en Valencia, ciudad donde me instalé, eran estudiantes en su gran mayoría, y casi todos ellos ecuatoguineanos. Los que no teníamos esta nacionalidad no alcanzábamos la cifra de diez…”. Estas palabras de Inongo son muy ilustrativas, pues revelan la escasa presencia de población negra en España hace apenas cincuenta años, algo que lógicamente limitó las redes de apoyo y la proyección profesional de lxs escritorxs negrxs de la época. A diferencia de los autores francófonos de la Négritude (Léopold Sédar Senghor, Aimé Césaire, Léon Damas, etc) cuyo movimiento se enriqueció a través de su interacción con los literatos afroamericanos procedentes del Harlem Renaissance (James Baldwin, Richard Wright, Chester Himes, etc) los escritores y escritoras que han introducido la literatura africana en España han sido conscientes desde el primer momento de su ostracismo, no sólo por la ínfima presencia de escritorxs negrxs en su entorno –especialmente durante sus inicios-, sino también por el nulo interés que suscitaba su trabajo en el conjunto de la sociedad española así como en las entidades culturales vinculadas a la promoción de la lengua española.

Por aquel entonces, nuestra comunidad estaba menos empoderada y los autorxs negrxs –a diferencia de hoy- no disponían de editoriales o librerías propias para poder promocionar sus trabajos, por lo que proyectarse profesionalmente sin el tutelaje de estructuras blancas resultaba una auténtica quimera para ellxs.

Afortunadamente, a pesar de este panorama tan desfavorable y desalentador, nuestrxs escritorxs supieron interpretar su lugar en la historia y entendieron que la trascendencia de su legado no pasaba por destacar en una industria que ni siquiera les tenía en cuenta, sino por concienciar a la población africana y afrodescendiente de España sobre su responsabilidad como sujetos políticos  en el Estado español. Y eso hicieron. Ya en el año 1990 Inongo-vi-Makomé escribe en la introducción de su libro España y los negros africanos las siguientes palabras: “Considero este estudio como un espejo que sostengo en mis manos y lo tiendo a los africanos  para que se contemplen en él y vean su realidad presente y futura en España, y en Europa en general”. Podemos remitirnos también a las palabras del propio Inongo en otra obra mucho más reciente, concretamente su ensayo Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? (2017), cuando el autor  escribe “No intento nunca que haya belleza literaria en mis obras, sino que los lectores se fijen en el contenido de lo que estoy contando”.

Si bien la totalidad de escritorxs negrxs no tienen porqué coincidir con el enfoque que Inongo ha dado a su producción literaria, lo cierto es que sus palabras reflejan un compromiso social, característico de la literatura africana, que trasciende lo meramente literario. Resumiendo, Inongo-vi-Makomè, uno de los pensadores más destacados de las letras africanas en español, nunca ha buscado ser un escritor reconocido ni laureado por el público español (blanco), su finalidad ha sido otra: elevar el pensamiento crítico del pueblo negro en España.

De modo que ¿hasta qué punto ha influido la raza en la producción literaria de lxs escritorxs negrxs establecidos en España? Bajo mi punto de vista, el factor racial ha sido fundamental, no sólo la raza, sino también el racismo, y es que, lamentablemente, el primer obstáculo que han tenido que afrontar lxs escritorxs negrxs en el Estado español ha sido el prejuicio de un porcentaje muy elevado de la sociedad que siempre les ha observado con asombro e incredulidad.

Sin embargo, si hay un elemento que ha condicionado decisivamente la producción literaria de nuestrxs escritorxs, este ha sido, sin lugar a dudas, la tradición oral, factor clave de la literatura africana y uno de los pilares que vertebran la identidad negroafricana. Remei Sipi escribe lo siguiente en la introducción de su libro Voces femeninas de Guinea Ecuatorial. Una antología: “siempre he recibido información literaria de manos de mi abuela, mis madres y mis hermanas; aquellos cuentos que nos contaban y los que escuchaba a las narradoras de cuentos de mi pueblo Rebola delante del fuego. O bien cuando en mi casa y para amenizar las largas y cálidas noches, toda la familia nos reuníamos y llenábamos de calor y fantasía nuestras agradables veladas”.

No quiero extenderme mucho más, así que finalizo este artículo celebrando que lxs escritorxs negrxs de las generaciones actuales (Yos erchs Piña, Lucía Asué Mbomio, Yeison F. García López, etc) viven una realidad muy distinta a la de nuestros antecesores. El tejido asociativo y los movimientos sociales de la población africana y afrodescendiente de España ha aumentado considerablemente y, hoy en día, sí disponemos de editoriales y librerías para divulgar nuestra cultura sin ningún tipo de tutelaje. Eso, indudablemente, potencia la independencia de nuestra comunidad y dibuja nuevos horizontes para la proyección profesional de nuestrxs escritorxs en España.

Sigamos descolonizando nuestra mente y recordemos esto: nuestro mayor reto de aquí en adelante será que lo político se anteponga a lo cultural.

                                                                                                           Jeffrey Abé Pans