MEDIOS DE INCOMUNICACIÓN Y REFUERZO NEGATIVO

 Foto de Jose O. Ngalo ( www.josengalo.com)

Foto de Jose O. Ngalo ( www.josengalo.com)

 

A principios del  mes de Marzo de este año,  asistí atónito y horrorizado ante el claro ejemplo de la práctica del refuerzo negativo con todo lo relativo a lo negro, la inmigración forzosa de compañeros africanos que intentan vivir dignamente  pese a las persecuciones incesantes que sufren a diario y de cómo gracias a la práctica periodística de ciertos medios nacionales ,el caso del pequeño Gabriel, que a todxs nos apena muchísimo, evidentemente nos parece un suceso deplorable sin duda alguna, pero esto, no tiene nada que ver en como condenamos el tratamiento del hecho por su asimetría. Se estigmatizó a todo el colectivo  femenino negro o afrodescendiente de este país facilitando en portadas una cantidad de información que, por parte de cierto sector periodístico, se podía dilucidar de manera muy evidente que buscaban crear un clima de hostilidad y xenofobia y hacer crecer ese sentimiento entre los consumidores de mass media que carecen de análisis crítico. Las acciones llevadas a cabo por un individuo no son el reflejo de todo el colectivo al que se culpabiliza, sin embargo, eso es lo que nos han querido hacer ver. Se trata del perfecto paradigma en el que se pone el foco en una comunidad concreta en la que la gran mayoría de sus miembros carecen de la capacidad para defenderse ante quienes les acusan, por estar en una situación de inferioridad socioeconómica.

 

No obstante, el estado de shock en el que me encontraba después de ver todo el tratamiento mediático que, desgraciadamente, se le dio a este hecho, no hizo más que aumentar, cuando no mucho después del fatal desenlace se volvió a repetir otro caso parecido y con similar desenlace. Y es aquí cuando puede verse el agravio comparativo de, cómo se trata una noticia con respecto otra, pudiendo advertirse cierta ética periodística en un caso y cómo en el anterior ejemplo puede percatarse uno de la intencionalidad en el caso de la asesina confesa de Almería . En la primera no se manifestó ningún pudor a la hora de facilitar nombre completo y múltiples fotografías de la culpable y en el otro caso se sigue preservando la identidad de quien cometió el delito facilitando solo el nombre y las siglas de su apellido en el mejor de los casos.

El tratamiento del caso de Almería fue tan atroz, que incluso, se difundieron fotografías de su hija, esto derivó en un ataque de ansiedad ya que la masa social burgalesa ni corta ni perezosa decidió hacerla saber  que iba hacerse cargo de las iras sociales despertadas gracias a los criminales actos de su progenitora.

Y por último, en el  otro caso se preserva la identidad del presunto, muy difícil será encontrar una foto en la que se vea claramente su rostro y que se pueda a partir de la información vertida en diversos medios, recriminar este hecho a familiares directos como ocurrió en el caso anterior .

Otras de las actividades que creo que se han acrecentado durante estos años de crisis económica global es cómo desde algunos medios de comunicación, se apunta o  se hace culpable de los males de la sociedad  al que está peor posicionado, al que carece de voz y medios  para defenderse en la misma medida o escala en la que es atacado. El tipo de idea que se intenta difundir con este tipo de práctica, acaba aplicando un refuerzo negativo como resultado de ese señalamiento sistemático. Es así como se acaba cargando  la culpa ,a ojos de la masa social ya adoctrinada, de todos los males generados por claros responsables, con un estatus social de privilegio adquirido o heredado además de que son los constructores necesarios de esta situación de desigualdad para todo el conjunto de la sociedad, en las espaldas de los más vulnerables en términos de condiciones socio-estructurales. El que es pobre en una sociedad europea, lo es por algo, nos cuentan que el que no pudo pagar su hipoteca es porque vivió por encima de sus posibilidades o que el que no tiene papeles es porque no quiso integrarse….y así siempre. La técnica consiste en culpar a quien no puede defenderse.

 

Una de las funciones sociales que, personalmente, creo que debería tener un medio de comunicación, aparte de informar de manera objetiva, como siempre se presupone, es la de fomentar ideas beneficiosas para el bien de la convivencia, respetando todos aspectos de la diversidad social que hay. En cierto modo, es otro elemento más, los medios de comunicación, que influyen de manera muy clara en la calidad de vida de las sociedades actuales. El acceso y divulgación de la correcta información es un bien que, sin duda alguna, ayuda al crecimiento social debido a las oportunidades que se derivan a partir de la divulgación de según qué tipo de información.

No han tenido ningún tacto con el  sufrimiento indescriptible de todas aquellas personas que deciden alejarse de sus familias para poder proveer a los suyos de mejores oportunidades desde la dolorosa distancia .

Gracias a esos periodistas, que por no saber ser cautelosos a la hora de comunicar de manera objetiva un hecho de tal calado,que ni mucho menos intentó justificar desde aquí, han dinamitado en tiempo récord el esfuerzo de integración que muchas personas habían conseguido , sembrando un clima de desconfianza y xenofobia.

Pero aunque no siempre es así, existe la una práctica muy habitual en los actuales mass media de perpetuar el refuerzo negativo , mediante diversos mensajes, imágenes y desgraciadamente hechos que ocurren en todo tipo de  sociedades, porque el ser humano, independientemente de la raza, género, o credo religioso, no está exento de lo malo y lo bueno.
 

Este  tipo práctica periodística, carente de ética, se convierte en la herramienta perfecta para privar a un grupo determinado de personas el conseguir, en un país como este, una integración social plena.  

Personalmente equiparo este “trabajar a la masa social” con el ejemplo del personaje en la sombra que puedes encontrar en las buenas historias que se filman.

Hay muy buenas historias que se han podido llevar al cine. A mí, las que siempre me llamaron la atención eran las que tenían un personaje que solía terminar creando situaciones que le resultaban beneficiosas.

En algunos casos, también coincide que tiende a ser un  papel sin mucha acción dentro de cuadro o un personaje que no resalta por sus estridencias y que, sin embargo, tiene mucho peso en el desarrollo de la trama.

Bien o mal, muchas de las acciones llevadas a cabo por estos personajes, ya sean voluntarias o no, son un punto de inflexión en la historia o un hito importante dentro del guión.

Claro todo esto, siempre y cuando te sientes a disfrutar de una buena película o serie.

Si yo como cualquier otro individuo, quisiera reclamar estas características comunes de personaje de ficción, a algún tipo actividad identificada como una función social, entendiendo que esta ejerce su influencia sobre el conjunto o un grupo que se quiera limitar a  “opinión pública”, porque obviamente hay “opinión pública” muy diversa y con un puntos de vista personales, que la gran mayoría entendería como lo común. Es algo que a estas alturas de la era digital está muy claro, el actor social al que casi todo el mundo puede concederle este tipo de cometido sería a cualquier medio de comunicación o entretenimiento.

Los resultados del contenido y la finalidad  que pueden verse en ciertos formatos de los productos de algunos medios de comunicación son claros ejemplos de cómo es uno de los agentes de mayor e inmediata  influencia. Llevan a cabo la mediatización de la opinión con respecto a cualquier faceta social de manera casi instantánea, por lo menos en lo que concierne a la mayoría de las sociedades modernas o en aquellas que cuenten con algún  medio de difusión multitudinario.

Muy posiblemente, casi todo sujeto social, acabará actuando y comportándose según el mensaje al que se ve expuesto, en mayor o menor medida, durante un tiempo determinado, o  por lo menos el tiempo suficiente para que la finalidad del mensaje germine y pueda así verse materializada la idea del mensaje en el colectivo.

Pues ahora todo ese proceso es muchísimo más integral, transversal e inmediato.

Disponer, a día de hoy, de un acceso instantáneo a casi la totalidad de la hemeroteca  de cualquier medio es una buena medida que puede ayudarnos, siempre y cuando se realice una interesada selección del contenido, a entrever qué función social desempeña, qué ideario se intenta difundir, además del legado que heredan las sociedades que les siguen  muchísimo después de su difusión a través de los medios con los que tuviesen que resolverse.

Si os apetece, podéis investigar en cualquier veta histórica en la que la difusión de una idea en un buen mensaje durante un largo periodo, utilizando todos los canales o medios de lo que dispongan dedicados a un solo fin, pueden ser muy efectivos.

Yo me voy al cine en los ochenta, un  ejemplo interesante es por qué se financió con tanta pluralidad de medios la película “TOP GUN”, en 1986, del director Tony Scott. Resulta que durante los cinco años siguientes, en las campañas de reclutamiento militar estadounidense, aumentaron las solicitudes de acceso. Dudo que este fuera uno de los únicos motivos, pero ya venían de un par de generaciones de marcado carácter antibelicista, no obstante, este film me sirve como ejemplo de cómo un marketing de grandes dimensiones, nos puede hacer creer que ser un ficha más en la maquinaria siniestra de la guerra es algo bueno, demostrando así su influencia.

Que se quiera investigar y encontrar el porqué, un  sentido intencionado de radiar la idea al colectivo, de estudiar lo que se difunde, analizar el grado de “influencia” del que dispone todo mensaje….pues se puede hacer , investigar es, de hecho, una de las partes que, actualmente ,debido a lo inmediato en todo producto digital, en las que se siguen invirtiendo muchísimos recursos. Si está  bien comunicado y bien difundido tal vez tenga una oportunidad de poder llegar a permanecer y derivar en una actitud social. Entonces, es cuando ya irrumpimos en el plano más materializable de la comunicación, en lo que viene a ser mediatizar una opinión pública, tampoco estoy muy al día televisión generalista de ahora, con todo, sigo percibiendo la misma tendencia , con cierto nivel de sofisticación en algunos medios y con descarnada falta de formas por partes de otros. Sin embargo, observo que todos continúan cumpliendo su cometido de igual modo , a grandes rasgos estas son las características que encuentro o puedo decir que he visto en casi todos:

  • Sesgar todo tipo de opinión, realidades, desacreditando o dándoles importancia según interese, restando o aumentado así su poder de influencia o calado social.

  • Manejar ciertas situaciones de manera que, para aquel que dispone del poder ejecutivo de comunicar a su antojo, acaba saliendo reforzado de situaciones complicadas, con previa desventaja en la gran mayoría de situaciones.

  • Y que mucho de lo que se difunde, desde algunos medios de comunicación, acaba anulando por completo la capacidad de análisis o crítica del individuo por miedo a no “encajar” o verse excluido de un determinado grupo social debido a no respetar lo que se denominaría ser políticamente correcto.

Otro ejemplo más reciente, en un reciente artículo publicado en “The Times”, escrito por Chris Haslam, en el que se especifica un manual de cómo ser un buen español, a modo de caricatura y en tono de humor, según él , en el que responde a las críticas recibidas en su perfil de RRSS diciendo algo así como que “siente una profunda admiración y respeto por el pueblo español, que el artículo ni mucho menos quiere ofender, es una visión humorística del carácter español, etc.”

 

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Pues  como era de suponer recibió sus pertinentes contestaciones, seguramente muchos de los lectores de este medio se hayan sentido muy ofendidos por el refuerzo de los  estereotipos tan sistemática, pese a no ser esa la intención del autor, tal y como afirma en varias respuestas a lectores disgustados con su texto, que pueden verse en sus RRSS. Este es, desde mi perspectiva de análisis, otro claro ejemplo y más cercano en el tiempo, de cómo se utilizan las plataformas digitales, para responder de manera “instantánea a un mensaje de refuerzo negativo”, dejando patente su disconformidad sobre el estereotipo que se da de una identidad en un artículo de prensa. Entre otros efectos es interesante constatar cómo que se suman a la cólera instantánea, de forma más estructurada en su caso, infraestructuras colectivas utilizando el medio para responder de igual manera.

No me sorprende lo más mínimo, a día de hoy, por diversas circunstancias: teniendo a mano un mayor alcance de recursos para poder obtener  un punto de vista más objetivo sobre cualquier medio, parece que se ha formado un cuello de botella en la gran mayoría y solo se entiende por válida la oficialidad (asumiendo  que cumple cierta “ética” en términos de códigos de comunicación, del uso del lenguaje audiovisual intrínseco al mensaje y atendiendo a la veracidad de la fuente que nos la brinda).

Ejemplos de cómo es capaz de transformar lo justo en proscrito y lo injusto en lo correcto,  a día de hoy hay bastantes.

Ni mucho menos me sorprende el poder de distracción, ignorancia , permisividad y  tolerancia a las injusticias que puede llegarse a admitir como normales gracias a la habilidad en su uso para desinformar.

Es así como nace la alienación social , esa  que acaba transformando a un  sujeto  inmerso en un sistema de poder social ,que le impide pensar libremente acerca del mismo o de la posición del individuo, con respecto a ese poder y sus referencias identificatorias.

Pero como digo, desgraciadamente, vivimos en una sociedad enferma donde, a sabiendas o por desconocimiento, vivimos rodeados de individuos peligrosos a todas luces, el crimen no distingue ni raza, ni nacionalidad, ni género.

Desde la práctica periodística y, sobre todo, en según qué casos se debe tener muy en cuenta que lo que se escribe, grabe o narre lo van ver u oír muchas personas, que muy posiblemente buena parte de ellas, carezcan de los  suficientes medios de análisis crítico para contrastar o querer entender más allá de lo que se puede esclarecer a través de la noticia.

Desde mi posición de consumidor, cuando desgraciadamente ocurren estos hechos el que yo pueda adivinar sin ningún género de duda si el sujeto que cometió según qué acto es una persona española, extranjera o descendiente de migrantes, atendiendo, únicamente, a si se preserva o no la identidad del sujeto en los medios, me preocupa y mucho,  es una forma de hacer periodismo muy extendida en este país.

Sabrás perfectamente de qué país era porque ellos se encargaran de darte nacionalidad, nombre y apellido, en función del calado informativo del hecho y, si me apuras, hasta especificarán exactamente cuánto tiempo lleva residiendo en territorio nacional si el sujeto es migrante.

Qué fin tiene todo esto, ya sabemos que se puede utilizar de manera responsable, entre  otras muchas posibilidades, que uso hace cada uno de los medios que tenemos para comunicarnos a través de los medios que tenemos a nuestro alcance, hacia dónde van todos esos mensajes  y qué fin tienen

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Por eso creo que, el término  medios de comunicación es la definición más acertada para entender su impacto social, casi todos los mensajes obtienen su respuesta.

Por Jose O. Ngalo